lunes, 10 de julio de 2017

NI LA EDUCACION SEXUAL





Por otra parte la educación sexual moderna, limitada a orientar acerca de los
métodos de planificación familiar y a prevenir las enfermedades de transmisión
sexual desconoce o no tiene en cuenta la Pureza y Grandeza esencial del acto
mismo, con lo cual lo deja relegado de la categoría de Poder Divino a la triste
jerarquía de instinto animal. 



La consciencia humana de la sexualidad desperdicia toda su energía  y poder
creador de vida, de felicidad y realización Divina; la consciencia humana de la
sexualidad se ve estrangulada y absorbida por el instinto irracional que 
obedece la pasión y al deseo físico, comúnmente alimentados por el uso 
irracional e innecesario de elementos externos como drogas y licores.  Lo 
mismo sucede con el inocente y dañino movimiento de liberación femenina 
que en busca de la igualdad de géneros, dejó a la mujer al servicio del 
hombre; rebajándola al nivel de las más bajas pasiones del varón.  Tal vez 
esta es la razón por la cual el más férreo defensor de los derechos sexuales 
de la mujer es indiscutiblemente el varón,  porque, lógicamente, él es el que 
más ha gozado con esto.   Quizás no hay un defensor más vehemente del 
aborto que el varón argumentando la cándida filosofía de que la mujer es la 
dueña de su cuerpo y la única propietaria de la vida…,¡ahjh! cándida filosofía 
o descarada e interesada manipulación, ¡mmm,! …?



Los animales inferiores nos dan un hermoso ejemplo de respeto y solidaridad
entre los géneros de las especies; con humildad aceptan las diferencias tal vez
porque ellos no poseen el sublime Poder del Pensamiento…



Vivir con pasión y sin razón parece ser la consigna de los hombres y las 
mujeres que conforman  la sociedad moderna y que procuran nivelar o 
equilibrar las dos fuerzas más grandes  de la creación pero buscando 
enaltecer un poder o supremacía  del uno sobre el otro, poder o 
supremacía que no existe para la naturaleza como tal,  poder o 
supremacía que se orienta a tratar de mostrar debilidades o carencias 
jamás concebidas por la mente creadora que a cada paso nos da señas 
de la perfección y el equilibrio de su gran obra, su Imagen y Semejanza:  
el Ser Humano.


FUERZA FÍSICA / FUERZA ESPIRITUAL






La naturaleza determinó  fuerza física superior en el Varón en la misma proporción 
que le dio fuerza espiritual superior a la Mujer, ambos poderes contrarios pero
Complementarios el uno con el otro.  Estas dos fuerzas independientes pero
dependientes; estas dos fuerzas, separadas pero inseparables, son el único Poder
sobre el cual se puede constituir eficientemente  el desarrollo de la consciencia
para cocrear  y edificar el mundo a cada instante.  La Sabiduría Divina crea
impecablemente  toda diversidad para equilibrar y perfeccionar la vida infinita
y eterna.  Y el género humano al parecer  hace todo lo posible por ignorar esta   
circunstancia, pero desde esa dualidad, material y espiritual,  la especie humana
evoluciona hacia la manifestación de su misteriosa Divinidad, tenga o no tenga
consciencia de ello, ya sea que lo acepte, lo niegue, lo ignore  o lo controvierta.



Cuando la mente humana concibe  las diferencias entre los dos géneros de la
especie humana  como ventaja o desventaja del uno sobre el otro ocasiona todo
tipo de conflictos, ya sea por el ejercicio del poder del uno sobre el otro o para
defenderse el uno del otro.  Nada de esto tiene algo que ver con Unidad,
nada tiene que ver con complemento. 



Solo diferencias, solo rivalidad; tan solo separación y división de las dos gotas que
conforman la vida que necesita y depende de la Unión del Padre y de la Madre
para prolongarse eternamente en el Hijo.  No existe justificación posible para
controvertir esto, no hay filosofía o cultura alguna que pueda argumentar
válidamente lo contrario, la vida necesita y depende de la Unión del Padre y de la
Madre y esto es lo que representan el Varón y la Mujer, por partes iguales.


IMAGENES DE INTERNET